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El Perdido: la Biblioteca Popular ya cuenta con "una sala de conferencias y audiovisuales"

Entre la crisis política y económica, conflictos gremiales que surgen como hongos, inseguridad, desocupación y elecciones que se adelantan; resulta escaso (casi nulo) el espacio que los medios nos permitimos dispensar a “las buenas noticias”.

En nombre de “lo que la gente quiere”, las paginas, las pantallas y los audios radiales recogen a diario constantes muestras de descontento.

El malhumor generalizado se exterioriza en cualquier situación, se potencia también desde algunas expresiones periodísticas, que deciden priorizar “la libertad de empresa” (y sus intereses) en desmedro de la libre expresión, la pluralidad y la diversidad de voces.

En el contexto local repetimos hasta el cansancio sobre crisis, emergencia y desesperanza.

La mayoría de las referencias institucionales, obedecen a las serias dificultades que atraviesan sus comisiones directivas.

Nos hemos acostumbrado a escuchar y decir: de “números que no cierran”, de “continuidad en dudas”, de “cierres inminentes” o “achicamientos indispensables”.

La necesidad de obtener mayores recursos y la reducción de gastos, surgen como menciones obligadas en el momento de trazar el cuadro de la situación.

Como una suerte de “oasis en el desierto de la crisis”, aparece la silenciosa y productiva tarea de una institución de la localidad de El Perdido.

La Biblioteca Popular José A. Guisasola, no sólo sigue cumpliendo el compromiso de sus antecesores, sino que contribuye con realizaciones orientadas a sus asociados y a la comunidad; teniendo en claro su intransferible responsabilidad de “servir”.

Todo es historia…

Por iniciativa de Bibliotecas Rurales Argentinas y la participación de un entusiasta grupo de vecinos que conformaron su primera Comisión Directiva, la entidad comenzó a funcionar oficialmente el 19 de Junio de 1.982, tomándose la fecha del 24 de Marzo de ese mismo año como fundacional, atento a la integración administrativa, coincidente con un día de permanente memoria para los argentinos.

Su primer espacio físico fue la propia Delegación Municipal, trasladándose con posterioridad a sus actuales instalaciones, las que fueron cedidas (en su momento) en comodato por parte del hoy desaparecido, Banco Vallemar Cooperativo.

En el año 2.000 y merced al inestimable aporte de la Conabip (Comisión Nacional de Bibliotecas Públicas), se consiguen los fondos necesarios, que permitieron la adquisición de la casa propia.

Apenas 310 volúmenes componían el material disponible en el inicio de sus tareas, alcanzando los 1.000 al cabo del primer año, donde se destacaba la colaboración de 100 socios activos.

Hitos de importancia…

El 19 de junio de 1.982 es declarada entidad de Bien Público y en marzo de 1.984 se recibe la personería jurídica por parte de las autoridades provinciales.

Desde 1986 hasta 1.997 funcionó una peña folklórica, habiéndose desarrollado, por ese entonces, aisladas experiencia teatrales.

En 1.990 es reconocida por la Dirección de Bibliotecas Populares de la Provincia de Buenos Aires oficializando un subsidio regular que permite el nombramiento de un Bibliotecario rentado y permanente.

En Diciembre de 1.995 la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (Conabip) la declara como Institución Protegida otorgándole reconocimiento legal bajo el número 3.483.

Recientemente la Institución motorizó el desarrollo del grupo de Teatro local, presentó 27 expositores de artes plásticas y artesanías y realizó su primer curso de computación en la Sala de Informática Carlos Aiub, inaugurada el 9 de julio pasado. Asimismo emite bimestralmente una gacetilla en donde informa sobre novedades institucionales y recomendaciones literarias.

El presente…

Ingenio, creatividad, amplitud de criterios y sentido común, han resultado las banderas levantadas por la entidad, convirtiéndose en “un faro que irradia luces de confianza y esperanza, iluminando las conciencias de los que son presa del desasosiego, el desinterés y el pesimismo.”

Dispone como ingresos fijos los subsidios anuales de Conabip y de la Dirección de Bibliotecas de la Provincia de Buenos Aires, a los que se agregan la participación de 70 socios, que abonan $ 2,50 cada treinta días.

A 27 años de la puesta en marcha de este emprendimiento, las disponibilidades existentes y servicios que brinda son prueba irrefutable de su consolidación:

- 8.000 volúmenes clasificados

- Salón de lectura principal y su anexo para niños

- Sala de Computación con cuatro equipos completos disponibles

- Sala de Conferencias y Audiovisuales con Televisor y DVD (habilitada oficialmente el último día martes)

- Fotocopiadora de última generación

¿Cuál es el secreto para manejarse con tan pocos recursos?

¿Cómo seguir aportando y ofreciendo alternativas culturales y populares?

Al decir de sus dirigentes, la austeridad es la base de estos logros, como así también el consenso permanente en el momento de orientar inversiones o gastos.

En la memoria de todos…

Mencionar personas que hacen a la vida de una institución, puede llevar a injustas omisiones. Aún y a riesgo de involuntarios olvidos, en estos nombres el reconocimiento a muchos años de lucha, perseverancia e inalterable vocación de servicio:

Iris García de Mosovich Silvia Casanave

Alicia Castro de Dumrauf Elsa Napolitano

Mabel Fernández Elisa Tabares

Zulema Acosta Aníbal Dumrauf

Guillermo Ricciutti Norma Hessy

Clelia Gutiérrez Lía D´annunzio

Ana Delia Eulalia Elda de Gutiérrez

Nora Martirena de Ricciutti Liliana Mascarenhas

Beatriz Hessy Lilia Beroiz

Entre los colaboradores, debe citarse al Estudio Reyes, que brinda en forma solidaria asesoramiento contable y legal.

Hay que seguir andando…

En la actualidad Gustavo Sala conduce los destinos de la Biblioteca, habiendo interpretado cabalmente el desafío que ello implica.

Ajeno a la localidad, se identificó con el sentimiento que la comunidad dispensa a la institución, contribuyendo con su tenacidad e impronta para que ésta se mantenga de pie y consolidada.

El aporte de su esposa, Dora Eulalia (hija del lugar), integrantes de Comisión Directiva y asociados, son soportes indispensables para la concreción de cada realización.

A través de una pequeña reflexión, no exenta de realismo y sinceridad, Gustavo Sala, trazó una línea en cuanto a los objetivos que hacen al día a día: “En la actualidad la Biblioteca sigue trabajando a favor de la cultura de la comunidad para tratar de mejorar día a día la calidad de vida de la gente de nuestro querido pueblo”.

Agregando para el final: “valores como la solidaridad, el compromiso ético y la honestidad son insoslayables. Ellos laboran como paradigmas que nunca negociaremos, a pesar de las críticas y las malversaciones intelectuales que los condicionamientos y las conveniencias coyunturales suelen ocultar.”

La rica historia que posee, el acontecer actual y la mirada optimista de sus dirigentes, hacen de la Biblioteca Popular de José A. Guisasola, un positivo ejemplo a exhibir.

En definitiva: una buena noticia, merecedora de una primera plana.